ESTIMADOS LECTORES PROXIMAMENTE SE LANZARÁ EL LIBRO
PREPOSICIONES, poemario con diferentes dedicatorias que la poeta
Marcela Constanza ha escrito desde su infancia.
Thursday, January 07, 2010
Wednesday, May 30, 2007

Marcela Constanza Maureira Ruiz. Diplomada en el Arte y Ciencia del Pensar Ontológico Constitutivo de la Matriz Biológica Cultural de la Existencia Humana en el Instituto Matriztico. Profesora de Castellano y Licenciada en Letras de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Nace en Parral en 1979, a los 12 años publican su poema Muerte de un Volantín en la revista Capullo de Parral. En 1997 gana el concurso de poesía del Colegio San Gaspar. Participa en el taller de cuento de Ana María Güiraldes y en el de poesía de Matías Rafide. En el año 2004 aparece publicado su poema Cuna en el libro 100 años 100 poemas en conmemoración a los 100 años del nacimiento de Pablo Neruda. En noviembre del 2005 publica su primer libro de poemas titulado RESPIRANDO que es presentado en el Ateneo de Santiago y en la Sociedad de Escritores de Parral. Sociedad de la cual es miembro desde febrero del año 2006. Durante 2006 es editora de EL MULTIVERSAL folletín info-poético del Instituto Matriztico.

En lanzamiento de libro se respiró poesía
Unas setenta personas asistieron al lanzamiento de libro RESPIRANDO de la autora Parralina Marcela Maureira Ruíz.Este acto contó con: la presentación de la obra literaria por parte de la escritora Isabel de la Cruz Agurto, la lectura de los poemas le correspondió a los integrantes de nuestra agrupación literaria, la música fue interpretada por el grupo “Sala 21” y finalizó con un diálogo abierto entre el moderador y la escritora, permitiendo conocer más acerca de su obra.La Sociedad de Escritores de Parral agradece infinitamente, a las personas que colaboraron con esta actividad, en forma especial a la familia de Marcela y a la Ilustre Municipalidad de Parral.
Unas setenta personas asistieron al lanzamiento de libro RESPIRANDO de la autora Parralina Marcela Maureira Ruíz.Este acto contó con: la presentación de la obra literaria por parte de la escritora Isabel de la Cruz Agurto, la lectura de los poemas le correspondió a los integrantes de nuestra agrupación literaria, la música fue interpretada por el grupo “Sala 21” y finalizó con un diálogo abierto entre el moderador y la escritora, permitiendo conocer más acerca de su obra.La Sociedad de Escritores de Parral agradece infinitamente, a las personas que colaboraron con esta actividad, en forma especial a la familia de Marcela y a la Ilustre Municipalidad de Parral.
PRESENTACIÓN DE ISABEL DE LA CRUZ, DIRECTORA DE LA SOCIEDAD DE ESCRITORES DE PARRAL
Trato de abrir mis párpados/mis manos están temblando/no puedo emitir palabra/la fiebre me está llevando/los músculos de mis piernas/tiemblan/estoy sudando/abro mis ojos/grito/por fin estoy/respirando, respirando, respirando.
RESPIRANDO, es el título de la obra que con gran alegría presentamos hoy.
Para la Sociedad de Escritores es un orgullo estar en este salón en que Parral, el año 1967 reconoció a Pablo Neruda como su hijo Ilustre.
En Homenaje a los 102 años del natalicio de Nuestro Vate universal presentamos la obra de Marcela Maureira Ruiz, joven y talentosa escritora, cuyas raíces pertenecen a su Parral de Leche como bien lo expresa en su poema CUNA, por obra del destino, nació muy cerca de la casa en que naciera Neftalí Reyes Basoalto.
Los que integramos la Sociedad de Escritores sabemos que, al nacer, el primer llanto de Marcela, fue un poema, en ese entonces, nadie lo descifró, con los años ese pequeño verso se posesionó de ella y convirtió su palabra en poesía.
Parral, tiene corazón de poeta, lo confirma nuestro Poeta Mayor y nuestro poetas en ciernes-.
Mientras haya niños y niñas como lo fue Marcela que, con dulces ojos sepan observar la lluvia, el rocío, la danza que ejecutan las hojas en Otoño, traten de descifrar el lenguaje del río o, simplemente, escuchar el silencio, en ese niño o en esa niña, hay un poeta que debemos valorar, pues, son ellos los que nos reconfortan a través de sus versos y nos brindan fórmulas nuevas para enfrentar la vida.
La revista Capullo número seis, editada en Septiembre del año 1992, tiene el privilegio de contar con un texto de Marcela, cuando ella contaba con 12 años de edad.
Septiembre, banderas al viento, jolgorio, alegría, es el aniversario de la Patria.
La primavera comenzando a florecer, liberándonos de los tediosos días invernales. En el corazón de nuestra poeta en ciernes, surgió el tedio, la tristeza por la pérdida de su abuelo paterno, su dolor lo convirtió en poesía, tal vez la MUERTE DE UN VOLANTÍN fue su primera metáfora, gota a gota estampó sus sentimientos, los que entregó a su abuelo, tengo la certeza que él los recibió como una mansa caricia y creo que en el lugar en que él está, aún los atesora.
Las imágenes de ese día gris, quedaron atrás, hoy estamos reunidos aquí, para disfrutar de una poesía joven, dinámica, floreciente. En cada uno de los versos de Marcela Constanza nos entrega una belleza inigualable, la vida vivida caracterizándose por la emotividad del sentimiento que nos hará respirar y volar igual que a esta poetisa, que volará tan alto, como el volantín de su abuelo.
A continuación doy lectura al poema que la Revista Capullo publicó en su edición nº 6 en Septiembre de 1992.
Muerte de un Volantín
En septiembre había un día que ya era especial,
Trompos, cantos, empanadas, volantines a elevar.
Para mí no era un día que desease de cantar,
ya que él se había ido sin reír ya nunca más.
Era un volantín roto por los años al pasar,
era un volantín ya viejo que no deseaba volar.
En sus máquinas postrado en la tierra había de estar.
Nosotros somos trompos que nos queda por rodar,
Y muy lejos volantines que el tiempo ha de esperar.
En la carga de los años ya con él yo voy a estar,
Mirándolos como trompos que una vez ha de acabar.
A la muerte de mi abuelo Luis Maureira (Septiembre, 1990)
Trato de abrir mis párpados/mis manos están temblando/no puedo emitir palabra/la fiebre me está llevando/los músculos de mis piernas/tiemblan/estoy sudando/abro mis ojos/grito/por fin estoy/respirando, respirando, respirando.
RESPIRANDO, es el título de la obra que con gran alegría presentamos hoy.
Para la Sociedad de Escritores es un orgullo estar en este salón en que Parral, el año 1967 reconoció a Pablo Neruda como su hijo Ilustre.
En Homenaje a los 102 años del natalicio de Nuestro Vate universal presentamos la obra de Marcela Maureira Ruiz, joven y talentosa escritora, cuyas raíces pertenecen a su Parral de Leche como bien lo expresa en su poema CUNA, por obra del destino, nació muy cerca de la casa en que naciera Neftalí Reyes Basoalto.
Los que integramos la Sociedad de Escritores sabemos que, al nacer, el primer llanto de Marcela, fue un poema, en ese entonces, nadie lo descifró, con los años ese pequeño verso se posesionó de ella y convirtió su palabra en poesía.
Parral, tiene corazón de poeta, lo confirma nuestro Poeta Mayor y nuestro poetas en ciernes-.
Mientras haya niños y niñas como lo fue Marcela que, con dulces ojos sepan observar la lluvia, el rocío, la danza que ejecutan las hojas en Otoño, traten de descifrar el lenguaje del río o, simplemente, escuchar el silencio, en ese niño o en esa niña, hay un poeta que debemos valorar, pues, son ellos los que nos reconfortan a través de sus versos y nos brindan fórmulas nuevas para enfrentar la vida.
La revista Capullo número seis, editada en Septiembre del año 1992, tiene el privilegio de contar con un texto de Marcela, cuando ella contaba con 12 años de edad.
Septiembre, banderas al viento, jolgorio, alegría, es el aniversario de la Patria.
La primavera comenzando a florecer, liberándonos de los tediosos días invernales. En el corazón de nuestra poeta en ciernes, surgió el tedio, la tristeza por la pérdida de su abuelo paterno, su dolor lo convirtió en poesía, tal vez la MUERTE DE UN VOLANTÍN fue su primera metáfora, gota a gota estampó sus sentimientos, los que entregó a su abuelo, tengo la certeza que él los recibió como una mansa caricia y creo que en el lugar en que él está, aún los atesora.
Las imágenes de ese día gris, quedaron atrás, hoy estamos reunidos aquí, para disfrutar de una poesía joven, dinámica, floreciente. En cada uno de los versos de Marcela Constanza nos entrega una belleza inigualable, la vida vivida caracterizándose por la emotividad del sentimiento que nos hará respirar y volar igual que a esta poetisa, que volará tan alto, como el volantín de su abuelo.
A continuación doy lectura al poema que la Revista Capullo publicó en su edición nº 6 en Septiembre de 1992.
Muerte de un Volantín
En septiembre había un día que ya era especial,
Trompos, cantos, empanadas, volantines a elevar.
Para mí no era un día que desease de cantar,
ya que él se había ido sin reír ya nunca más.
Era un volantín roto por los años al pasar,
era un volantín ya viejo que no deseaba volar.
En sus máquinas postrado en la tierra había de estar.
Nosotros somos trompos que nos queda por rodar,
Y muy lejos volantines que el tiempo ha de esperar.
En la carga de los años ya con él yo voy a estar,
Mirándolos como trompos que una vez ha de acabar.
A la muerte de mi abuelo Luis Maureira (Septiembre, 1990)
PRESENTACIÓN DEL LIBRO RESPIRANDO POR IGNACIO MUÑOZ CRISTI EN EL ATENEO DE SANTIAGO
Hay una cosa ancestral y arquetípica en la persona de Marcela Maureira.
Y cuando digo ancestral, digo Parral, digo frescura de espíritu, digo tierra, digo cielo,
Digo amores, dolores.
Y por supuesto ese mismo aliento es su poesía, un respirar en paz y un respirar apasionado, respiraciones con una honestidad que se agradece y siempre se agradecerá.
Por si fuera poco, esta poeta chilena ha sabido domar al animal del verso medido y con ello, ha adquirido la franquicia que le permitió entrar con elegante soltura a los reinos multiversales del verso libre, y hacerlo desde si.
Desde la mirada epistemológica en que nos hemos formado Marcela y yo en el Instituto Matríztico, lugar donde somos compañeros de trabajo, aprendimos a ver como el ser humano en tanto ser vivo lenguajeante es ante todo Homo Poeticus, es decir, generador de mundos, visionario por su naturaleza social de ser biológicamente dispuesto al amar, al confiar y compartir. Que sin embargo puede y de hecho cultiva el desamar y la agresión en esta cultura ya milenaria de la omnipotencia, patriarcado-matriarcado donde siempre se requieren poetas para que con sus bellas y peligrosas bocas revivan el antiguo modo y denuncien las diez mil caras del fluir oscuro del desencanto con que nos estrangula el habitar en estas cotidianas redes de la dominación y apropiación.
Una obra como Respirando habla por si misma, no requiere presentaciones, y a mí sólo me cabe celebrar que Marcela Maureira tenga, no solo mirada poética, sino además una voz siempre personalísima, para cantar esas visiones de lo infinito.
Y como integrante viajante del Movimiento Lúdico, colectivo artístico que busca por todos los medios y con todos los sentidos, la materialización de la poesía, la saludo en nombre del Chancho Divino que sobre todos nosotros derrama la sabia savia de sus perlas.
Ignacio Muñoz Cristi
Antropólogo del Instituto Matríztico
Y Poeta del Movimiento Lúdico.
Hay una cosa ancestral y arquetípica en la persona de Marcela Maureira.
Y cuando digo ancestral, digo Parral, digo frescura de espíritu, digo tierra, digo cielo,
Digo amores, dolores.
Y por supuesto ese mismo aliento es su poesía, un respirar en paz y un respirar apasionado, respiraciones con una honestidad que se agradece y siempre se agradecerá.
Por si fuera poco, esta poeta chilena ha sabido domar al animal del verso medido y con ello, ha adquirido la franquicia que le permitió entrar con elegante soltura a los reinos multiversales del verso libre, y hacerlo desde si.
Desde la mirada epistemológica en que nos hemos formado Marcela y yo en el Instituto Matríztico, lugar donde somos compañeros de trabajo, aprendimos a ver como el ser humano en tanto ser vivo lenguajeante es ante todo Homo Poeticus, es decir, generador de mundos, visionario por su naturaleza social de ser biológicamente dispuesto al amar, al confiar y compartir. Que sin embargo puede y de hecho cultiva el desamar y la agresión en esta cultura ya milenaria de la omnipotencia, patriarcado-matriarcado donde siempre se requieren poetas para que con sus bellas y peligrosas bocas revivan el antiguo modo y denuncien las diez mil caras del fluir oscuro del desencanto con que nos estrangula el habitar en estas cotidianas redes de la dominación y apropiación.
Una obra como Respirando habla por si misma, no requiere presentaciones, y a mí sólo me cabe celebrar que Marcela Maureira tenga, no solo mirada poética, sino además una voz siempre personalísima, para cantar esas visiones de lo infinito.
Y como integrante viajante del Movimiento Lúdico, colectivo artístico que busca por todos los medios y con todos los sentidos, la materialización de la poesía, la saludo en nombre del Chancho Divino que sobre todos nosotros derrama la sabia savia de sus perlas.
Ignacio Muñoz Cristi
Antropólogo del Instituto Matríztico
Y Poeta del Movimiento Lúdico.
Monday, October 16, 2006
GRACIAS POR PERMITIRME SER PARTE DE TU HISTORIA, POR QUERER COMPARTIR TU TIEMPO CONMIGO, POR HACER DE TU HACER UN HACER COMPARTIDO. SE NECESITA DE SOLO UNA PERSONA PARA HACER HISTORIA, SE NECESITA UN QUERER UN DESEAR SER PERSONA PARA YA SERLO. GRACIAS POR LEER ESTO QUE ES PARTE DE MI HISTORIA Y AHORA DE LA TUYA. MARCELA CONSTANZA MAUREIRA RUIZ
Tuesday, July 11, 2006

Ximena Dávila Presenta Libro RESPIRANDO
La co-fundadora de nuestro Instituto tuvo el honor de presentar el libro de poemas RESPIRANDO de la Escritora y Diplomada de nuestro Instituto, Srta. Marcela Maureira Ruiz.La Presentación, realizada el pasado viernes 18 de Noviembre en la Galería de Arte Bucarest se realizó ante una gran audiencia que compartió con gran concentración y alegría una conmovedora presentación hecha a duo por la Profesora Ximena Dávila y la Autora de RESPIRANDO.RESPIRANDO es un maravilloso libro que de principio a fin evoca el vivir y convivir de la autora en su (nuestro también) maravilloso proceso de convertirse en un ser humano adulto, dotado de una maracvillosa autonomía reflexiva y de acción. Proceso que se convierte en un tránsito del amar al dolor y del dolor al amar, en una eterna matriz humana que no nos suelta nunca del vivir de nuestra experiencia, invitandonos en cada caída a recuperar el amar-nos y el amar-los.Ximena y Marcela, Marcela y Ximena transformaron Durante unos eternos segundos la galería de arte en una hermosa plaza. De esas en que nos encontrábamos con nosotros mismos y con los otros en la amistad y el amor. De esas que son el fundamento de nuestra comunidad humana, llenas de alegría, ternura y juego. De esas que han ido desapareciendo de nuestras ciudades pero que han quedado para siempre en nuestras almas. De esas que podemos recuperar siempre cada vez que miramos a otro ser humano y compartimos nuestros silencios.Gracias por RESPIRANDO Marcela. Gracias.

La poesía, lo poético, el observar poético es una forma de estar juntos. Los blogs abren un espacio para acompañarse, son una ventana para mirar hacia afuera y hacia adentro y ver que no hay diferencias. Como una forma de abrir esa ventana publicaré aquí mi segundo libro titulado CON-CURSAR. Espero que lo disfruten:
Sunday, April 16, 2006

CON-CURSAR
CON
Con mi biología
Con mi fisiología
Con mis ovarios
Con mis músculos
Con mis articulaciones
Con mi sangre
Con mis huesos
Con mi piel
Con mis manos
Con mis dedos
Con mis ojos
Con mi respirar
Con mi lápiz
Con mi papel
Con mi silla
Con mi historia
Con mi presente
Con mi familia
Con mi recuerdo
Con mi visión
Con mi sociedad
Con mi época
Con esta cara
Con mi edad
Conmigo
Contigo
Con Cursar
CURSO 1
Hay cursos
Solo cursos,
Sin paradas,
Sin repeticiones,
Sin tiempos.
Aún curso cursos felices
Aún curso cursos tristes.
El vivir. El cursar. El amar.
Curso porque me acogieron,
Porque me alimentaron,
Porque me amaron.
CURSO 2
Curso a Santiago
Curso desde Parral
De la casa de mis abuelos
A la de mis tíos.
Donde jugaba, jugaba, jugaba.
Donde mi único cursar
Era a la plaza, de la mano.
Siempre de la mano.
Curso con mi madre.
Curso con mi padre.
Curso con mi hermano.
Ellos son mi trinidad.
Ellos son mi padre, mi hijo
y mi espíritu santo.
CURSO 3
Curso en flash back
Curso juegos,
Curso vejez de tíos
Curso todos Gigantes
Curso saltar en la cama
Curso abrazos
Curso regaloneos
Curso la niña de la casa
Curso a acompañar a dejar
a mi hermano al colegio
Curso Tíos… abuelos
Curso mi cuna amarilla
Curso el llegar de mis papás
A las 5 del trabajo.
Curso no saber ver el reloj
Y verlo siempre.
Curso dormir camino a Parral
En mi gigante blanco.
Curso que quepo en todas partes.
Especialmente en los brazos.
CURSO 4
Curso con zapatos nuevos.
Mi calle, mi casa arrendada,
Sin teléfono en casa
(con uno amarillo en la esquina…
que ya no está)
pensando hasta cómo decir las cosas
para ahorrar los 5 minutos.
Y allá Parral buscaba vacaciones
Para abrazarnos.
Y acá Santiago era muy grande y muy lejos.
Curso desconocido.
Calle nueva.
Casa de nosotros (también arrendada)
Todo se puede arreglar.
Mi hermano estaba del otro lado,
Estaba en el juego.
Estaba al lado mío.
CURSO 5
Curso al jardín
A los conejos
A la zanahoria
Curso a sacar lápices
Curso al segundo piso
A saber cuántos escalones tiene mi escalera
Curso a buscar mi mamadera
Curso a la Alegría.
Curso corriendo a mi castillo de princesa.
Curso por un terremoto, un nombre fuerte que rompe todo.
Menos mi casa, menos mi casa.
CURSO 6
Curso a Parral
A mi bisabuela
A mis primas
A mis tías
A mis abuelos
Al campo.
Curso a la galería
Por la galería
Por la galería de madera
De baldosa, de tierra.
Curso al amor, a las sandias.
Curso al respiro.
Curso a las salamandras
Y a las plazas con hojas.
Curso a dar un pedazo de lechuga
A mi canario.
Curso a verlo bañar en un envase
De mantequilla.
CURSO 7
Curso al colegio a jugarlo todo,
Menos a estudiar.
Porque yo ya lo sabía todo
Sabía que quería jugar.
Sabía que quería estar con mi hermano.
Sabía que quería estar, estar, estar.
Curso con mi canario,
Con mi despertador con patas.
Curso a las montañas,
A la plaza, a la playa.
No importa el lugar acompañada.
CURSO 8
Curso por una familia
Curso feliz
Curso acogida
Curso regalona.
Curso con mi perro recogido de la calle.
Curso a cursar las calles sin miedo.
Mi perro es más fuerte que todos.
Mi perro gana, pero el veneno de afuera es más fuerte.
Curso con discursos de pasto
Que me hacen sentir fuera de curso.
Sólo me salva mi trinidad.
La trinidad siempre me salva.
CURSO 9
Curso a la pieza de mi nana
Donde los cantos se han ido.
Sara, Sara, Sara se ha ido.
Mi dependencia se rompe.
Ya no hay peinados, ni vestidos,
Ni cantos, ni arrurrus.
Curso a mi casa y cursa alguien hacia mí.
Cursa mi perra, que cursó 16 años conmigo,
Ella perreándome y yo humanizándola.
CURSO 10
Curso mi curso acompañado,
Compañeros.
Más que alumna fui compañera.
Compartí, viví, acompañé.
Y sigo acompañada.
Sigo conservando sus nombres.
Curso al hospital
A las ucis, a las utis, a las venas.
Curso a Parral a una muerte avisada.
A un dieciocho con gusto a volantines rotos.
A tacos rotos, a bolas detenidas.
Otro curso.
Curso al patio conmovida
Por el movimiento de un colegio,
De una muerte, de una crucifixión,
De agua no santa que te lleva a lo profundo.
Mientras te elevas sólo por tus actos.
No hay coherencias.
Asesinan perros, santos, mujeres.
Necesito volver, necesito resurrección y no existe.
Curso a ver los bordes, ver las muertes.
Y yo no ir con ellos,
Seguir cursando.
CURSO 11
Curso con la correa,
Mi perra feliz,
Mi cama es su cama.
Curso a la calle, a un atropello.
No hay freno, sólo frenillos.
Recuperación en familia.
Familia recuperada.
CURSO 12
Curso al campo
A los perros
Al barro
A la posibilidad de ver un colibrí o
Una estrella fugaz.A una caminata con la mano madre.
Curso la muerte muy cerca y nadie lo nota.
Curso a ser mujer y sólo pensar
que no podré nadar algunos días.
Curso a mi madre emocionada.
Curso a ver que mis tías me ven de manera diferente.
Y luego yo a ver a mis primas de forma diferente.
Curso un rito, un mito, una iniciación.
Curso femenina.
CURSO 13
Curso al colegio
Curso a los hombres
Curso a querer ser coqueta
A coquetear.
Curso a Arica a Tacna.
Curso en avión.
Curso en barco.
Curso a querer ser niña
A niñear.
Curso a ver a Chile.
A sentir que Parral, Santiago,
Dichato, Linares, Arica, Concepción
Son mi Chile.
Curso a ser chilena.
CURSO 14
Curso a la casa de mis amigos.
Curso a las esquinas, a un beso
Por un beso.
A sentir que mi casa es vieja y no es mía.
A sentir que Santiago es muy moderno.
Curso a la queja.
Que todos tienen autos nuevos,
Que mi auto es viejo y grande.
Curso a buscar un auto nuevo.
Usado, pero nuevo.
Una negación cambió todo en Chile.
Cambió mis sillones, mi equipo de música,
Mi pieza.
CURSO 15
Curso mi primer teléfono en casa.
Curso a llamar a amigas.
Curso a sentir que Santiago es chico y me gusta.
Curso y curso por el espejo plagado de espinillas.
Curso a mi fiesta de quince,
A mi vestido negro gatubela. Curso mi beso de despedida.
A sentir que correspondo con la Miss 17,
Que me muevo en lo que todos miran,
Que estoy en vitrina, que soy teenager.
CURSO 16
Curso por nuestro departamento, por lo nuevo,
Por las categorías.
Curso por un curso que me gusta.
Curso por mis padres, entre la niña y la joven.
Curso a la rebeldía a querer ser como todas,
Pero no todas tenían padres.
Curso a querer y no querer romper con la Trinidad.
Que es irrompible.
CURSO 17
Curso besos.
Curso a la gira de estudio-
A un estudio de mi misma.
A ver mis compañeros en las buenas
Y a mis amigos en las malas.
Curso al alcohol.
Mucho curso al alcohol.
Curso a sentirme traspasada
Por el agua en Iguazu y a sentirme traspasada por todos.
Curso a conversar con mis padres.
Curso a estar en pareja
Y no querer ser dispareja en el amor.
Curso las miradas de lanza y la mano de escudo.
Curso a singularizarme.
CURSO 18
Curso al adiós del colegio
Curso al mar, a besos robados.
A silencios, a cierre de círculos.
A renaceres, a leyes rotas.
A enfermedades del alma,
De los pulmones y del ego.
Curso a ver a mi amado
Y elegirlo entre todos,
Y luego no seguirlo.
Nos debíamos un año,
Antes de amarnos.
CURSO 19
Curso a repetir pruebas no repetibles.
Pero a prueba de balas.
Curso a encontrarme con mi agricultor.
A amarlo, a conocerlo y ver qué quiero
Que él conozca de mí.
Curso a esperar el 2000 y mis 20.
Curso a ver que compartimos Parral y Santiago.
Otro curso.
Curso ante una tarde para nosotras.
Un sillón para leernos poesía
Y congraciarme con tu muerte, con no verte.
Con tu paz por dejarme acompañada.
Curso a la plaza vestida de negro,
No te cargabamos, te seguíamos.
Cada paso un adiós, cada paso un año.
99 pasos.
Fue un adiós corto para una plaza abuelada de tantos años.
CURSO 20
Curso la universidad.
Curso letras-
Letras se cruzan.
Sintaxeo mi vida.
Las letras me salvan.
Deletreo amistad y no me canso de deletrearlas.
El 2000 no me salva.
CURSO 21
Curso atrás del auto y no manejo
(Todavía no manejo).
Líneas amarillas, mi padre se detiene.
Una micro, todo muy lento.
Un mes en cama. Mi cuerpo cursa la vida en silencio.
Mi cuello es una incógnita,
Tiene forma incógnita.
No quiero más hospitales.
Curso al teléfono. Curso a muchas muertes, muchas caídas.
A un compañero que se va.
Curso a un cementerio en Santiago.
Curso a componerme, mientras él se descompone.
Curso a no sentir nada como mío
Y sentirlo todo.
Curso a sentirme grande,
A leer y escribirlo todo.
Curso a querer perdonarme
Y reprocharme.
Curso a Argentina a amarte.
Curso a sentir que el siglo es mío.
Que el 2001 y mis 21
Son dos ceros llenos de lodo.
CURSO 22
Curso a muchos secretos
De sabanas nunca lavadas.
Curso a una acción repetida.
A una vista rápida de lo que quiero
Y no quiero.De lo que los demás eligen y no me eligen.
Curso a ser madre, abuela, hija, sobrina, prima,
Hermana y no serlo.
Elecciones lentas, suicidios lentos.
Un cuerpo que se esconde en kilos
Y kilos de angustia, de pena, de familias.
Mientras respiro y añoro.
Mientras me parralino y me santiaguino.
Mientras construyo y reconstruyo mi vida.
Sin saber si elijo o me eligen.
Sin saber si me preguntan o si me exigen.
Sin saber qué sé-
CURSO 23
Curso a bibliotecas
Curso a ver lo visto.
Curso al cine, en demasía.
Curso a los patios de letra y de cerveza.
Curso de la mano de mi agricultor y sin ella.
Curso a la noche, a las fiestas.
Curso a perder los días, a perderme.
Curso a las montañas, a mis lagunas,
A mis playas.
Curso con mi perra que rejuvenece en el sur.
Curso conmigo que envejezco en el sur.
CURSO 24
Curso a salir de las letras.
A ir a Argentina y volver amigada.
A continuar leyendo y leyéndome a mí misma.
A educarme y ver qué quiero educar.
Curso queriendo perdonar y perdonándome.
Curso a deletrear mi nombre y el de mi hombre.
Curso a Tobalaba
A mi amado Parralino
A mi amado agricultor
A mi amado estudiante
A mi amado guitarrista
A mi amado compañero
A mi amado fumador
A mi amado abrazador
A mi amado amante.
Curso a cambiar mi mirada
Desde el asiento a al asiento.
CURSO 25
Curso al hospital y llorarlo
A ver a mi amado y acompañarlo.
A saber que toda expectativa es rota.
A saber que sé que su amar no me sobra.
Curso a hacer cursos. A preguntarme todo.
Curso a mi libro a respirar respirando
A amar amando.
Curso a dar clases.
A tener dinero y ahorrarlo.
A tener amor y gastarlo.
Curso a agradecerlo todo,
A ver la trinidad de nuevo,
A ser imagen deseada.
CURSO 26
Curso 2006 con 26.
Curso a ver mi vida sin temer.
Curso respirando cada instante.
Curso recordando cada instante.
Curso cursando en este instante.
Curso un concursar no concursable.
Curso a Chiloe a acompañarme.
Curso un concursar
Sin curso estable.
Curso recordando sin soltarme.
Curso muchos cursos conservables.
Curso muchos cursos olvidables.
Curso con mis cursos concursables.
DIS- CURSOS
Dis-curso uno, quiero respirar.
Dis-curso dos, quiero amamantar.
Dis-curso tres, quiero conversar.
Dis-curso cuatro, quiero caminar.
Dis-curso cinco, quiero jugar.
Dis-curso seis, quiero bailar.
Dis-curso siete, quiero equivocarme.
Dis-curso ocho, quiero vacaciones.
Dis-curso nueve, quiero ir a Parral.
Dis-curso diez quiero ser hermosa.
Dis-curso once quiero mi propia pieza
Dis-curso doce quiero elegir mi ropa
Dis-curso trece quiero no querer
Dis-curso catorce quiero besar
Dis-curso quince quiero carretear
Dis-curso dieciséis quiero pololear
Dis-curso diecisiete quiero viajar
Dis-curso dieciocho quiero estudiar
Dis-curso diecinueve quiero amarte
Dis-curso veinte quiero perdonar
Dis-curso veintiuno quiero leer
Dis-curso veintidós quiero desear
Dis-curso veintitrés quiero conversar
Dis-curso veinticuatro quiero hacer discursos
Dis-cursos veinticinco quiero educar
Dis-curso veintiséis quiero escuchar.
RE –CURSAR
Re-curso I
Recurso primero, el aire.
Respirar. Respirar. Respirar.
Si paro todo recurso es futil.
Rspirando. Respirando. Respirando.
Todo recurso aparece.
Recurso II
Re-curso segundo, la leche.
El pezón, los brazos de mí.
La leche de mañana
hecha por mi padre.
A querer despertar solo por tomarla.
Solo por querer respirar.
Recurso III
Re-curso tercero, el calor.
Los brazos de mí.
De mí madre, de mí padre.
De los mantitos de abuela.
De mi corazón.
De mi sangre.
De un califont.
Recurso IV
Re-curso cuarto, un cuarto.
Una casa, un techo, una pared,
Un lugar donde dejar las cosas de la niña.
Un lugar donde protegerla, un lugar.
Recurso V
Re-curso quinto, la luz.
La logro distinguir en las ventanas,
En los ojos de mí.
Tras las cortinas.
Logro descubrir un movimiento que lo crea,
Una palabra ininterrumpidamente impronunciable,
Pero magnética.
Interruptor, interruptor, interruptor.
Recurso VI
Re-curso sexto, un upa o una mano
Upa para subir, para salir de la cuna
Upa para sentir cariño.
La mano de mi papá
Y de mi todavía mí,
La mano de mi hermano que me apura a jugar con él.
La mano de mis nanas, de mis amigos.
Las manos.
Recurso VII
Re-curso séptimo, la comida.
La comida molida, la picada
En plato con monitos, en platos de grandes.
En paquetes, en la naturaleza.
La comida de hospital,
La comida necesaria.
Recurso VIII
Re-curso octavo, El canto.
El canto susurrado,
El de mis padres, el canto para aprender.
El canto en ingles,
El canto de mi amado.
Cantar. Cantar. Cantar.
Amar. Amar. Amar.
Recurso IX
Re-curso noveno, el baile.
El balanceo en brazos
A compás del látido.
El twist de mi padre.
Tantos brazos y ojos sinfonizados.
El paso insuperable de mi mí.
Pasos, ritmos, llevar y dejarse llevar.
Bailar para dormir, bailar para despertar.
Recurso X
Re-curso décimo, el teléfono.
Necesario en las largas distancias.
Necesario en santiago.
Por años ir a la esquina, sintiendo a Parral lejos.
A mis amigos lejos.
A mis padres lejos.
Luego un número, luego miles de números.
Ahora siento a todos tan cerca que…
Pongo silencio.
Recurso XI
Re-curso undécimo
La educación.
La educación de jardines.
La educación de patios
La educación de colegios.
La educación parralina.
La educación de niña.
La educación de leyes.
La educación de Letras.
La educación Matriztica.
La educación de pasillo.
La educación de la Micro.
Recurso XII
Re-curso décimo segundo
Los lápices.
De colores, de ceras.
De dedos.
Negros, azules, rojos, verdes.
Sobre todo verdes.
Recurso XIII
Re-curso décimo tercero
Las hojas.
Hojas blancas, rosadas, esquelas.
Hojas escribibles, Hojas arrugables.
Hojas de árbol caida.
Hojas de Espronceda. De Bécquer.
Hojas de colegio, de alumnos, de profesoras.
Recurso XIV
Re-curso décimo cuarto
La religión.
Para amarla, para odiarla.
Para ignorarla. Para saber sobre:
La iglesia, los santos, las paces,
Las velas, los salmos responsoriales,
Los evangelios, las bienaventuranzas,
Los sacramentos, las ostias, las anunciaciones,
La pasión, los sacrificios, las crucifixiones, el milagro
Y otras religiones.
Otras legiones.
Otras regiones.
Recurso XV
Re-curso décimo quinto
La mirada poética.
La mirada de verlo todo
Y saber que queda.
La mirada de leerlo.
La mirada de encontrarlo entre otros recursos.
La mirada de querer dormir y ver negro.
De querer vivir y ver el agua.
La mirada tras lentes, la mirada.
Recurso XVI
Re-curso décimo sexto
Los animales.
El olfateo, el canto, el olor, la compañía-
Los paseos, las jaulas, las correas.
Las caricias, los languetazos, la compañía.
El saber que vive a costa mía.
Recurso XVII
Re-curso décimo séptimo
La risa.
La risa de mis Tatas, la de mi padre.
El canto risueño de mi mí.
La risa contagiosa, la nerviosa, la risa confiada.
La risa que une, que libera, la risa desde la guata.
La inaguantable, la risa que siempre, siempre se da acompañada.
Recurso XVIII
Re-curso décimo octavo
La ropa.
Por necesidad, por monería, por combinar.
Por pasar entre el grupo, por resaltar.
Por abrigarse. Por endeudarse.
Por quitársela.
Por que te la quiten.
Por olerla.
Recurso XIX
Re-curso décimo noveno
El auto.
El auto grande, el auto viejo, el auto usado.
La micro.
Para llegar a Parral, a las lagunas, a Tobalaba,
A Ñuñoa, a Lo Barnechea, al colegio, a la playa.
Para poder llegar.
Recurso XX
Re-curso vigésimo
El televisor.
Las imágenes, los canales, los programas, las desconexiones.
El tener el control, el sentirme ocupada.
El saber lo que hablan y de lo que no se habla.
Recurso XXI
Re-curso vigésimo primero
El alcohol.
Por moda, para poder abrazar.
Por sentirme desprendida.
Por saber lo que es vergüenza. Por ser chilena.
Porque está en todas partes. Para ver quién me cuida.
Para dejarlo. Para tener un vicio.
Para brindar, para celebrar, para alegrar, para llorar.
Recurso XXII
Re-curso vigesimo segundo
Los cumpleaños.
Para cumplir ciclos, porque es mi día,
Porque es mi número, porque hay que juntarse.
Porque naciste, porque no se puede negar la muerte.
Porque hay que agradecerse.
Recurso XXIII
Re-curso vigésimo tercero
Las letras.
Para escribir, para escribirme.
Por saber que sé el abecedario.
Por saber que sé la sintaxis.
Para escribir cartas, para leer.
Para ocupar hojas. Para ocuparme.
Para humanizarme.
Recurso XXIV
Re-curso vigésimo cuarto
Las plazas.
Para jugar, para andar en bici.
Para columpiarme, para saber que hay senderos.
Para llegar a la fuente, para correr, para estar en Parral.
Para sentirme de la mano.
Para encontrar, para encontrarme, para emplazarme.
Recurso XXV
Re-curso vigésimo quinto
Los árboles.
Por su fruta, por su sombra, por sus nombres, por sus hojas.
Por buscar el sol, por compartir el sol, por marcar estaciones.
Por los pájaros, por su oxigeno, por mí y su respirar.
Recurso XXVI
Re-curso vigésimo sexto
El silencio.
Para escuchar, para escucharme… para escucharme, para escucharte.
Para aquietar la lengua. Para los oídos. Para la música. Para la voz.
Para escuchar las risas, los cantos, la música, las voces, los arrurrus,
Los besos.
Para escuchar una hoja caer y un grillo a lo lejos.
Para no huir. Porque es necesario.
Porque es el último recurso.
Porque siempre es el último recurso.
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