Wednesday, May 30, 2007










Marcela Constanza Maureira Ruiz. Diplomada en el Arte y Ciencia del Pensar Ontológico Constitutivo de la Matriz Biológica Cultural de la Existencia Humana en el Instituto Matriztico. Profesora de Castellano y Licenciada en Letras de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Nace en Parral en 1979, a los 12 años publican su poema Muerte de un Volantín en la revista Capullo de Parral. En 1997 gana el concurso de poesía del Colegio San Gaspar. Participa en el taller de cuento de Ana María Güiraldes y en el de poesía de Matías Rafide. En el año 2004 aparece publicado su poema Cuna en el libro 100 años 100 poemas en conmemoración a los 100 años del nacimiento de Pablo Neruda. En noviembre del 2005 publica su primer libro de poemas titulado RESPIRANDO que es presentado en el Ateneo de Santiago y en la Sociedad de Escritores de Parral. Sociedad de la cual es miembro desde febrero del año 2006. Durante 2006 es editora de EL MULTIVERSAL folletín info-poético del Instituto Matriztico.

En lanzamiento de libro se respiró poesía
Unas setenta personas asistieron al lanzamiento de libro RESPIRANDO de la autora Parralina Marcela Maureira Ruíz.Este acto contó con: la presentación de la obra literaria por parte de la escritora Isabel de la Cruz Agurto, la lectura de los poemas le correspondió a los integrantes de nuestra agrupación literaria, la música fue interpretada por el grupo “Sala 21” y finalizó con un diálogo abierto entre el moderador y la escritora, permitiendo conocer más acerca de su obra.La Sociedad de Escritores de Parral agradece infinitamente, a las personas que colaboraron con esta actividad, en forma especial a la familia de Marcela y a la Ilustre Municipalidad de Parral.



PRESENTACIÓN DE ISABEL DE LA CRUZ, DIRECTORA DE LA SOCIEDAD DE ESCRITORES DE PARRAL

Trato de abrir mis párpados/mis manos están temblando/no puedo emitir palabra/la fiebre me está llevando/los músculos de mis piernas/tiemblan/estoy sudando/abro mis ojos/grito/por fin estoy/respirando, respirando, respirando.
RESPIRANDO, es el título de la obra que con gran alegría presentamos hoy.

Para la Sociedad de Escritores es un orgullo estar en este salón en que Parral, el año 1967 reconoció a Pablo Neruda como su hijo Ilustre.

En Homenaje a los 102 años del natalicio de Nuestro Vate universal presentamos la obra de Marcela Maureira Ruiz, joven y talentosa escritora, cuyas raíces pertenecen a su Parral de Leche como bien lo expresa en su poema CUNA, por obra del destino, nació muy cerca de la casa en que naciera Neftalí Reyes Basoalto.

Los que integramos la Sociedad de Escritores sabemos que, al nacer, el primer llanto de Marcela, fue un poema, en ese entonces, nadie lo descifró, con los años ese pequeño verso se posesionó de ella y convirtió su palabra en poesía.

Parral, tiene corazón de poeta, lo confirma nuestro Poeta Mayor y nuestro poetas en ciernes-.

Mientras haya niños y niñas como lo fue Marcela que, con dulces ojos sepan observar la lluvia, el rocío, la danza que ejecutan las hojas en Otoño, traten de descifrar el lenguaje del río o, simplemente, escuchar el silencio, en ese niño o en esa niña, hay un poeta que debemos valorar, pues, son ellos los que nos reconfortan a través de sus versos y nos brindan fórmulas nuevas para enfrentar la vida.

La revista Capullo número seis, editada en Septiembre del año 1992, tiene el privilegio de contar con un texto de Marcela, cuando ella contaba con 12 años de edad.

Septiembre, banderas al viento, jolgorio, alegría, es el aniversario de la Patria.

La primavera comenzando a florecer, liberándonos de los tediosos días invernales. En el corazón de nuestra poeta en ciernes, surgió el tedio, la tristeza por la pérdida de su abuelo paterno, su dolor lo convirtió en poesía, tal vez la MUERTE DE UN VOLANTÍN fue su primera metáfora, gota a gota estampó sus sentimientos, los que entregó a su abuelo, tengo la certeza que él los recibió como una mansa caricia y creo que en el lugar en que él está, aún los atesora.

Las imágenes de ese día gris, quedaron atrás, hoy estamos reunidos aquí, para disfrutar de una poesía joven, dinámica, floreciente. En cada uno de los versos de Marcela Constanza nos entrega una belleza inigualable, la vida vivida caracterizándose por la emotividad del sentimiento que nos hará respirar y volar igual que a esta poetisa, que volará tan alto, como el volantín de su abuelo.
A continuación doy lectura al poema que la Revista Capullo publicó en su edición nº 6 en Septiembre de 1992.
Muerte de un Volantín

En septiembre había un día que ya era especial,
Trompos, cantos, empanadas, volantines a elevar.

Para mí no era un día que desease de cantar,
ya que él se había ido sin reír ya nunca más.

Era un volantín roto por los años al pasar,
era un volantín ya viejo que no deseaba volar.
En sus máquinas postrado en la tierra había de estar.

Nosotros somos trompos que nos queda por rodar,
Y muy lejos volantines que el tiempo ha de esperar.
En la carga de los años ya con él yo voy a estar,
Mirándolos como trompos que una vez ha de acabar.

A la muerte de mi abuelo Luis Maureira (Septiembre, 1990)
PRESENTACIÓN DEL LIBRO RESPIRANDO POR IGNACIO MUÑOZ CRISTI EN EL ATENEO DE SANTIAGO

Hay una cosa ancestral y arquetípica en la persona de Marcela Maureira.
Y cuando digo ancestral, digo Parral, digo frescura de espíritu, digo tierra, digo cielo,
Digo amores, dolores.
Y por supuesto ese mismo aliento es su poesía, un respirar en paz y un respirar apasionado, respiraciones con una honestidad que se agradece y siempre se agradecerá.
Por si fuera poco, esta poeta chilena ha sabido domar al animal del verso medido y con ello, ha adquirido la franquicia que le permitió entrar con elegante soltura a los reinos multiversales del verso libre, y hacerlo desde si.

Desde la mirada epistemológica en que nos hemos formado Marcela y yo en el Instituto Matríztico, lugar donde somos compañeros de trabajo, aprendimos a ver como el ser humano en tanto ser vivo lenguajeante es ante todo Homo Poeticus, es decir, generador de mundos, visionario por su naturaleza social de ser biológicamente dispuesto al amar, al confiar y compartir. Que sin embargo puede y de hecho cultiva el desamar y la agresión en esta cultura ya milenaria de la omnipotencia, patriarcado-matriarcado donde siempre se requieren poetas para que con sus bellas y peligrosas bocas revivan el antiguo modo y denuncien las diez mil caras del fluir oscuro del desencanto con que nos estrangula el habitar en estas cotidianas redes de la dominación y apropiación.

Una obra como Respirando habla por si misma, no requiere presentaciones, y a mí sólo me cabe celebrar que Marcela Maureira tenga, no solo mirada poética, sino además una voz siempre personalísima, para cantar esas visiones de lo infinito.
Y como integrante viajante del Movimiento Lúdico, colectivo artístico que busca por todos los medios y con todos los sentidos, la materialización de la poesía, la saludo en nombre del Chancho Divino que sobre todos nosotros derrama la sabia savia de sus perlas.



Ignacio Muñoz Cristi
Antropólogo del Instituto Matríztico
Y Poeta del Movimiento Lúdico.








Eugenio Maureira, Marcela Maureira y Ximena Dávila




Ximena Dávila y Marcela Maureira